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Crazy Cat Lady

Si, lo confieso, mi vicio son los gatos.

Todo empezó hace 4 años, vivía sola en Mexicali y quería una mascota de compañía, ya había intentado con tortugas, que son lindas pero no son nada acurrucables, luego con un conejo, que muy bonito y apapachable, ¿pero porque dejan bolitas por toooodos lados?, ahora la pregunta era ¿que animalito era el indicado para mi? pájaros ni loca, son súper escandalosos, perros tampoco, ocupan demasiada atención y siempre están encima ¿un gato? ¿y si me roba el alma?.

Al final decidí adoptar a una linda gatita, que nació en abril del 2008, a esa bola de pelos blanca con gris le puse Rita (por la esposa de Dexter que en paz descanse), era una cosita tan pequeña y tan chistosa, ie hizo en la arena desde el primer día!, al poco tiempo ya se brincaba la bardita que le hice para que no se me perdiera y desde entonces estaba conmigo en todos lados.

A la pobre me la llevaba de Mexicali a Tijuana, luego a Ensenada y de regreso y no para andarla paseando en bolsitas mamonas, si no para que no se quedara encerrada sola en la casa. Cuando cumplió casi el año la fui a operar, para que ahora si se pudiera ir de vaga sin preocupaciones, la primera vez que salió no regreso en un par de días y yo histérica pegando papelitos cuando de la nada ya estaba de regreso.

Los gatos son geniales, con que les tengas comida, agua, arena y una ventanita abierta todo esta bien. Que son mamones, claro que lo son, así como ella algunas veces no tenía ganas de jugar conmigo, a mi muchas otras también me daba hueva, pero la mayoría del tiempo la tenia echada a un lado, mientras estudiaba/trabajaba, nomás ahí, viéndome, escuchándome, acompañándome, pero cuando andan de buenas, puedes pasarte hoooooras entretenido con tan solo un láser o un listoncito.

Lo interesante de estas relaciones gato-humano es que tienes que trabajarla, no se da así nomas por que les das de comer, les tienes que poner atención y al mismo tiempo darles su espacio.

Un par de años después me regrese a Ensenada, el novio-marido le quito su lugar de consentida y se puso un poco celosa, pero no estaba preparada para lo que venía, a los meses de estar en casa nueva adoptamos a otra gatita negra negra con ojos amarillos amarillos, Luna, super linda y chiqueona, a Rita no le gusto mucho la idea, y evitaba a toda costa estar cerca de ella y cada que podía le pegaba unos gritos territoriales.

Ya cuando casi se estaba adaptando a su nueva hermanita, aparece Thom, un gatito anaranjado, flaquillo, con un ojo cucho, super jugueton y chiqueon, Luna estaba fascinada, pensaba que era su juguete nuevo, pero Rita seguía histérica del gaterio con el que ahora le tocaba vivir.

Pero esto no paro ahí, si alguna vez escuchaste que los gatos son adictivos, créelo, te lo dice una junky en recuperación, claro que siempre he estado consciente que ya tenemos demasiados gatos, pero no me puedo resistir a un pequeño minino abandonado en la calle y al parecer ya se pasaron la voz, así que de vez en cuando adopto gatitos para buscarles casa, ya llevo 5 chiquitines y aparte como estoy rodeada de gatos callejeros también me propuse la tarea de operarlos, para que ya no haya tanto gatito abandonado, de estos ya llevo como 7 iy todavía faltan un montón!

Lo bueno que conocí a la original señora de los gatos, una gringa como de 80 años súper flaquita que huele a cigarro y ahorita tiene 30 gatitos en su casa o_O’ que me esta ayudando con trampas, vacunas y veterinario, para así evitar que haya más gatitos en el barrio y iacabar con mi adicción de quererlos adoptar a todos!.